El camino de un Emperador

ÁvilaDigital

La localidad abulense de Madrigal de las Altas Torres ha recibido a varios de los expertos que desarrollan el inventario de la Ruta de Carlos V, con el objetivo de potenciar y consolidar una ruta de interés cultural que recorra el trayecto realizado por el emperador desde Laredo (Cantabria) hasta Yuste (Cáceres).

A falta de “poco” para concluir dicho inventario, en el que participan las universidades de Cantabria, Valladolid y Extremadura, un equipo de 10 personas está elaborando un catálogo pormenorizado y detallado del patrimonio arquitectónico que se encuentra en este trayecto que pasa por tierras abulenses, según se indicó desde la Asociación ‘Amigos de Madrigal’.

En concreto, hasta esta localidad de La Moraña se desplazó un grupo de expertos encabezado por Pilar Mogollón Cano-Cortés, vicerrectora de Extensión Universitaria de la Universidad de Extremadura y experta en arte mudéjar. La acompañaron otras tres personas expertas en diferentes especialidades del mundo del arte y la restauración de monumentos.

En Madrigal, además de recorrer su patrimonio artístico, también se “lamentaron” por el “estado al que han llegado algunos de sus edificios”.

Asimismo, este grupo de expertos tuvo la oportunidad de continuar con su labor de estudiar y definir una ruta de interés cultural que pueda llegar a convertirse en “un gran camino de carácter turístico y creador de riqueza”.

Los informes realizados sobre el estado actual de los monumentos de la villa servirán, además, como fuente de estudio para su posible restauración.

Dudas
Aunque desde esta asociación se indica que “no consta documentalmente” que Carlos V pisara en algún momento la villa de Madrigal, sin embargo sí hay constancia de su paso por el cercano pueblo de Horcajo de la Torres, por lo que “es muy factible que decidiera acercarse a una villa tan vinculada a su familia y donde tantos personajes cercanos a él mantenían grandes casas”.

De hecho, en Madrigal de las Altas Torres se conserva aún el palacio donde nació su abuela, la reina Isabel; un inmueble que el propio Carlos había donado a sus dos tías, María y María Esperanza de Aragón (hijas naturales de Fernando el Católico) y a partir del cual levantaron el Convento de Agustinas, en el que pasó buena parte de su corta vida Juana de Austria, hija natural del emperador.

Anuncios

Deja tu comentario:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s